Estrategias para torneos

Importantes consejos y estrategias para los torneos de poker

Cuando una persona decide anotarse en un torneo de poker hay diferentes formas de poder participar. En este artículo explicaremos las diferentes modalidades que se pueden adoptar cuando uno se desempeña en un campeonato de eliminación directa. El estilo más aconsejable es el de ser pacientes para poder desarrollar un juego eficaz. Con respecto a ésto, nos referimos a poder mantener la calma y aprovechar las buenas manos iniciales que recibamos. Hay que saber aguardar por una situación favorable para poder tener éxito en el poker. A medida que va pasando el tiempo las ciegas y los antes se empiezan a incrementar. Esto ejerce una gran presión sobre nuestro juego. Lo mejor para evitar una dificultad en ese momento es llegar a esa instancia con un buen caudal de fichas que nos permita movernos sin titubeos.

En el comienzo del torneo hay que ser conservador. Nunca se tiene que sentir vergüenza por esta cuestión, sino que la mejor estrategia es ser fiel a una buena selección de manos. Si uno no siente un buen convencimiento sobre las combinación que se alcanzó lo mejor es retirarse. El poker siempre da revancha y tarde o temprano la tendremos. Además, nunca es aconsejable arriesgar más del 10 por ciento de nuestro stack cuando tengamos una pareja media o baja, ya que puede ser superada de forma muy simple. El flop y la forma de actuar de nuestros rivales nos dará ese indicio. Loe mejor para tener éxito en un torneo de poker es poder subir siempre la mano en la ronda de apuestas, y de esa forma, disminuir al mínimo los “calls”, que significa aquellos que pagan para ver la apuesta.

Por otro lado, nos encontramos con el concepto “M” y aquellas denominadas “Cuatro Zonas”. La estrategia debe ir rotando a medida que pasan los minutos, ya que nuestras apuestas estarán condicionadas bajo el incremento de las ciegas. Por ello se habla del concepto “M” que se refiere a realizar una estrategia matemática para no correr problemas en el transcurso del certamen. El mismo debe ser aplicado en las diferentes etapas, o zonas, del torneo. El concepto M se calcula de la siguiente manera: M = cantidad de fichas / dinero en el bote. Estas dos cuestiones están ampliamente ligadas. El dinero que hay en el bote se calcula estimando las apuestas ciegas sumado a la cantidad de personas que están inmersos en la jugada. No obstante, ésto debe ser multiplicado por los antes, en el caso que haya.

Ahora pasaremos a un ejemplo de esta cuestión para que se pueda entender con una mayor claridad. Si hay una mesa de 9 jugadores con las ciegas 500/1000 con un bote aproximado de 2,400, la “M” se calcula al dividir nuestro stack, que en este caso será de 10,000, entre la cantidad de fichas que hay en el bote. El resultado de esa cuenta será de 4,1. Esto evidencia que al finalizar cuatro vueltas nuestro stack será de cero.

Aquí hay que hacer la distinción por zonas. La zona verde es cuando M es superior a 20. Esto nos da la pauta de que estamos en los primeros puestos del torneo. En este momento se puede optar por jugar más manos o menos si se quiere, pero no hay que olvidarse que nosotros tenemos el control. Esta es la instancia ideal para poder robar ciegas impunemente, ya que tenemos el respeto de todos los integrantes que haya en la mesa. Pero atención que eso nos puede salir mal y se puede pagar muy caro. Por otro lado esta la zona amarilla. Esta es cuando “M” está entre diez y veinte. Cuando se da esta situación, lo mejor es plantear una técnica agresiva. Cuanto más nos aproximemos al diez habrá menos requerimientos para poder intentar quedarse con el bote. La zona naranja es cuando “M” da entre seis y diez. En ese momento se tiene que ser aún más agresivos. Por último, nos encontramos con la zona roja que es la peor en la que podemos estar. La misma se produce cuando “M” da entre uno y cinco. Cuando estamos inmersos en ese contexto hay que hacer all-in ya que la presión de las ciegas es enorme en nuestro juego y nuestro margen para ganar es muy bajo.

Tomar decisiones en el poker no es una tarea sencilla. Si no se tiene mucha experiencia puede ser un compromiso de gran tamaño ya que no contamos con un evento que nos de la pauta sobre lo que tenemos que realizar. Lo primero en lo que hay que pensar antes de tomar una determinación en el juego es saber cual es el objetivo que se quiere alcanzar. Generalmente es el premio, ya que nadie participa sin pensar en ganar dinero. Si lo que se quiere es sólo recuperar el monto que se ha depositado se le puede restar importancia a la “M”, pero si se quiere llegar lo más alto posible hay que estar permanentemente sacando la cuenta de la “M”. Si nuestra “M” es muy baja hay que saber que hay que hacer all-in para poder tener éxito y empezar a tener una buena cantidad de dinero. No importa si tenemos manos débiles, ya que si nos encontramos en esa condición hay que saber arriesgar para poder tener un final fructífero.

Pero la situación cambia cuando nos encontramos con el all-in de un adversario. Esto se debe a que se tienen que evaluar las circunstancias. Primero se tiene que revisar detenidamente el propio incide “M” y también el del rival. Cuando se tenga el conocimiento del “M” del contrincante se podrá saber con precisión si la actitud del rival es pasiva o agresiva. Quizás, se vea obligado a hacer all-in. Eso tiene que ser canalizado por nosotros para incrementar nuestra cantidad de fichas. Además, se intentará eliminar oponentes sin la necesidad de arriesgar una buena suma. Sólo hace calls será fundamental para nosotros en ese contexto.

Por último, hay que aconsejar que si hay un raise y un re-raise antes de que nos toque el turno y ambos hacen all-in sin titubear ni un instante se trata de una buena mano para ambos. Los dos competidores pueden tener un AA, KK o AK. En esa situación, lo mejor es dar un paso al costado y dejar que luchen entre ellos.

usuario: tony / fecha: 20/12/2010
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